viernes, 18 de marzo de 2011

La guerra televisiva como noticia

La competencia es una batalla donde el consumidor atiende expectante, mientras espera a que una de las empresas entre las que se da la guerra le ofrezca el mejor precio. Esta batalla comprende todos los sectores económicos y la televisión es uno de ellos. Así lo comprobé el martes cuando los informativos Telecinco dieron la noticia de que la demanda impuesta por Antena 3 -la famosa cadena triste- que afirmaba que Telecinco mentía al decir que había sido líder de audiencia en informativos en el año 2010, había sido rechazada.

La guerra entre Antena 3 y Telecinco, ambas cadenas privadas, puede resultar hasta divertida -no hay nada más que ver los vídeos de publicidad de ambos-, pero dar noticias sobre quién va ganando la contienda no tiene cabida en el informativo porque primero: no incluye el atributo de interés general (dudo de su interés por parte de la audiencia) y por tanto NO es NOTICIA, y segundo: la publicidad -como ya comenté en la segunda entrada- no debe aparecer mezclada con la veracidad. Incluso si dicha publicidad es de la propia empresa informativa. 



 La televisión siempre ha tenido la costumbre de renovar su contenido para poder sobrevivir entre la competencia, y más ahora que la televisión digital terrestre ha abierto las puertas a las nuevas cadenas. La competitividad ha crecido y los dos leones de la caja tienen que hacerse oír, al mismo tiempo que luchar para conseguir ser el rey de la selva. Mas estos fieras deben no salirse del territorio marcado, pues hay lugares en el que las batallas y los rugidos deben estar lo más lejos posible con el objetivo de evitar su destrucción.  




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